Cuando un cliente me pregunta cuánto puede durar su juicio o cuándo
cobrará su crédito, no puedo responderle otra cosa que:
"No sé, yo
haré que no dure un solo día más de lo que tenga que durar, pero es imposible
estimar tiempos.¡ Depende de tantas cosas imprevisibles!"
Y para muestra tengo un caso propio: el
cobro de mis honorarios como Curadora de Insanos en el primer caso en que me
designaron en un Juzgado! El archifamoso caso "Margarita"
q.e.p.d.
Cuando la conocí estaba internada en un
geriátrico, era viuda, sufría un severísimo mal de Parkinson y acababa de morir
su único hijo. Familia: ninguna.Bienes: el
departamento que acababa de herederar del hijo. Deudas: todos
los gastos que genera un departamento vacío y el costo de un geriátrico
particular.
La insania había sido abierta a pedido del
geriátrico cuando murió el hijo, para que se nombrara una curadora que
cobrara la pensión de la señora y les pagara la internación.Creo que era
italiana.No hablaba, no gesticulaba, no se movía, no comía
comida sino por zonda.Yo la iba a ver pero ella ni se enteraba.
Su deterioro había comenzado hacía tiempo, pero
dejó de hablar cuando murió el hijo.El la visitaba todos los días. Cuando su
ausencia se hizo forzosa, ella nunca preguntó a qué se debía.Allí directamente
dejó de hablar.Como si no quisiera enterarse de lo que presentía.
Una de mis funciones era hacer
la sucesión del hijo, vender ese departamento y pagar las deudas y su
mantenimiento y en algún momento también de allí cobrar los honorarios que el
Juez me regulara.
Hice la sucesión, puse en venta el departamento
(con autorización judicial) y por suerte los compradores, al enterarse que la
vendedora tenía alrededor de 95 años, no quisieron firmar boleto y optaron por
ir a escritura directa.
Encargamos la escritura y verbalmente
establecimos como fecha de la firma un viernes. Un rato antes me avisan que
se suspende la escritura para el lunes porque no salió el certificado de
dominio, por esas demoras absurdas del Registro de la
Propiedad.
El mismo viernes me llaman del geriátrico para
decirme que habían internado a Margarita en un Sanatorio con
NEUMONIA.
No todos se mueren de neumonía, pero a su edad
en su estado, iba a ser difícil que resistiera.Fui al Sanatorio, me presenté,
contraté gente que la cuide.Todo esto el viernes en que iba a hacerse la
escritura y se suspendió.
El domingo a la mañana aún no me había
levantado, cuando sonó mi celular:
- Doctora, la llamamos del geriátrico.Nos
avisaron que murió Margarita.Nosotros no podemos ocuparnos, tenemos otros
abuelitos que atender. Tiene que ir Ud. a hacer los trámites, pero el DNI lo
tenemos nosotros.Tendría que venir primero a buscarlo...
- ¿Cómo? ¿¿Que murió Margarita?? ¡No puede ser
justo hoy!
- Pero Ud. igual puede firmar la escritura
de venta mañana y pagarnos, verdad? preguntó el joven dueño del
geriátrico.
- ¡ Nooooooo! No puedo firmar NADA.Mi
nombramiento acaba de terminar.La venta no se puede hacer y ahora habrá que
abrir la sucesión.
- Pero si no tiene
herederos.
- Peor: será herencia vacante.Ojalá tuviera
un heredero que nos pague.Tendremos que hacer juicio, además, para cobrarle al
G.C.B.A.
¡Socorro, Margarita no tiene familia, no sé qué
se hace en estos casos!.¿Tendré que enterrarla yo como Curadora? Un domingo no
puedo ubicar a la Jueza ni hay empleados en el Juzgado.Es mi primer
curatela.
¿Qué hago? ¿Velarla? No:¿quién iba a ir? ¿ Enterrarla con el
cajón para indigentes que da la municipalidad o contratar un sepelio sencillo
pero privado? Cremarla no se me ocurrió. Ni lo barajé como posibilidad. Me
parecía un acto demasiado definitivo para decidirlo yo.
Decido - a riesgo de equivocarme - ir a una casa
mortuoria, preguntar cuánto sale un servicio económico pero decente y veo que
con unos pesitos que acababa de cobrar de ella y que estaban destinados a pagar
una parte del geriátrico me alcanzaba.
Los del geriátrico me mandaron el DNI con un
remise a pagar por mí y en un domingo de lluvia torrencial - como para hacerlo
más tétrico - me fui al Sanatorio, a la Morgue, a reconocer el
cadáver, como si se tratara de mi abuela.
Insólita
situación, reconocer el cadáver de esa mujer con la cual no intercambié
palabra en mi vida y que fue tan inoportuna en morirse ese día.
Decidí que el cajón se mantuviera en depósito en
un velatorio cercano a mi casa y al día siguiente, lunes - día de la
primavera - ocuparme del entierro. Pensé que al menos un
ramo de gladiolos debía llevarle y al intentar comprarlos, en ningún
lado había. Claro: era el día de la Primavera y todo el mundo compraba rosas.
- Rosas no, son para llevar al cementerio; entonces deme dos docenas de
claveles.
Salimos hacia Chacarita el chofer y yo con las
flores en la mano.
- ¿No la va a pasar por la Capilla, no Doctora?
me preguntaron al saber que no se trataba de mi abuela.
- Mire, sí, la vamos a pasar por la capilla
y le vamos a poner flores.Tenía apellido italiano y supongo que sería
católica.Ya que la hago, la hago completa.
Como era más barato elegí que fuera a tierra.Por
suerte ya no llovía.El funebrero, acostumbrado a repartir estampitas al terminar
su trabajo a los presentes en el acto, me entregó un nutrido puñado de tarjetas
que no tuve a quien darle.Me bastaba una para acompañar al expediente y que
constara dónde había quedado enterrada por si algún día aparecía algún pariente
lejano preguntando por ella y queriéndole llevarle una flor.
Aunque debo reconocer que - a diferencia de
otros insanos con los que me he encariñado mucho porque hemos interactuado -
con ella no llegué a establecer ningún vínculo.Sin
embargo, no crean que fue un mero trámite enterrarla.No pude dejar de
pensar que alguien que alguna vez tuvo marido e hijo, murió sola y
enterrada por una Curadora, una ajena total a sus afectos, a la que le pagaban
por hacer ese trabajo (cuando acepté el cargo no pensé que incluía
también esta etapa, pero ya estaba metida en el baile).
Al mismo tiempo, tuve que llamar al Escribano y
a la Inmobiliaria que había conseguido los compradores del departamento, para
decirles que no se podría escriturar ese lunes ni nunca. Que la
propietaria había fallecido.Si el viernes "el Registro", no hubiera retrasado la
entrega del certificado, se hubiera escriturado.La demora hasta el lunes,
frustró definitivamente la operación.
Desde Chacarita me fui al Juzgado y pedí hablar
con S.S. para contarle lo sucedido en ese particular fin de semana y preguntarle
si había hecho bien o no en enterrarla, si eso formaba parte de mi función o no
y me respondió que sí, que por supuesto y me felicitaron por cómo había
manejado todo.
La historia no terminó acá. Allí recién
comenzaba.Yo cobro honorarios cuando termina la curatela.En ese caso
terminaba por muerte de la insana.Narré en un escrito con lujo de detalles toda
esta "actuación extrajudicial", ya que no todo mi trabajo fue lo que
normalmente se ve en un expediente y me regularon, en ese entonces, bien.Digamos
que yo quedaba conforme con la remuneración a cambio de lo quasi-morboso de mi
trabajo. El peso estaba uno a uno con el dólar.Tenía la regulación pero no tenía
la plata.
Se iniciaba otra etapa: la sucesión de
Margarita, que se declaró vacante por falta de herederos.Es decir, una
vez pagados los acreedores, el dinero sobrante irá al área de educación del
G.C.B.A. Había tres ejecuciones de honorarios: una mía, como ex Curadora; otro
juicio complicadísimo del geriátrico, a quien no le querían reconocer el crédito
de dos años de estadía y otro juicio ejecutivo del Consorcio, ya que nadie
pagaba las expensas.
Cuándo empezó LA
SUCESION? Hace nada menos que DO-CE-A-ÑOS.Recién ahora se remató
el departamento en el juicio de cobro de expensas. El G.C.B.A. me puso todos los
palos imaginables en la rueda para que yo no pudiera cobrar.Hubiera
preferido tener a un heredero de carne y hueso de contraparte y no a este
organismo burocrático e inoperante, que ni pagó las deudas, ni facilitó el cobro
de los créditos a través de un remate rápido, ni pudo incorporar a las arcas de
la educación de la ciudad el saldo, porque AUN SEGUIMOS
LITIGANDO.
Qué decir de lo que se ha desvalorizado el
dinero en pesos desde esa época hasta ahora, aún con intereses a tasa pasiva, la
liquidación da muchísimo menos que lo que era entonces.Recién este año y
poco a poco, comenzamos a cobrar. La plata ya está, pero ahora se
debate qué Juez tiene que pagar: si el de la insania o el de la
sucesión.
Ya no existe ni siquiera el cadáver de
Margarita porque hace un par de años me mandaron una carta avisándome
que iría al osario general.¿No pretenderían que me ocupara también de ir a
cremarla y buscarle un nicho al que nunca nadie iría? Por las dudas (los
abogados somos bastante paranoicos) presenté esa carta en la insania, donde
prácticamente se rieron de mi presentación como diciendo: - Cortelá, ya
murió, Ud. ya no es más la Curadora, deje que hagan lo que quieran con el
cadáver, nosotros tampoco vamos a hacer nada...:-)
Expedientes, expedientes y más
expedientes.Unos en Lavalle al 1200 y otros en Av. de los Inmigrantes
(Retiro). DOCE AÑOS SIN COBRAR MAS EL TIEMPO QUE
TRABAJE CON ELLA VIVA.
Acabo de cobrar una partecita nomás.La otra,
como les dije, está en discusión sobre quién firma el cheque.
Se imaginan que estuve DOCE AÑOS
TRATANDO DE COBRAR MIS HONORARIOS.No dejé dormir un
expediente.
Si yo les dijera a
Uds. que sus expedientes podrían durar 12 años, confiarían en mi
eficiencia?¿ Creerían que "son así las cosas
en ese Juzgado", "es así de terrible el abogado de la
contraparte".?
Seguramente NO.
Yo tampoco me imaginaba esto el día que acepté
ser Curadora ni el día que Margarita murió.
¿Algo más para agregar sobre
la lentitud de la justicia?
Por mi parte no.Creo que ya está todo
dicho.
Mirta
Núñez, ex Curadora de Insanos designada por la Justicia
Civil
Consultas
4373-1938